Tras la expulsión de Diop tuvimos oportunidad de ganar el partido pero por culpa del portero levantinista no llegó el balón a las mallas. Nos faltó ambición durante gran parte del partido pero, hay que reconocerlo, el punto puede ser de oro de cara al final de temporada.
El Levante salió a lavar su imagen, que ha estado bajo sospecha después de los últimos resultados, y empezó el partido embotellándonos en nuestra portería, dominando y presionando a nuestro equipo. Por una vez, y sin que sirva de precedente, el árbitro nos hechó una mano al no pitar un penalty claro de Fernández por mano en el área pequeña al minuto 7 de juego. Al poco de esta jugada anuló un gol al equipo levantinista por fuera de juego claro. Este acoso fué remitiendo sobre la media hora de juego, donde empezamos a tranquilizar el partido sin llegar a puerta con peligro.
El segundo tiempo empezó prácticamente igual hasta que llegó la jugada de la expulsión. Expulsión tan clara como innecesaria ya que el balón no tenía ningún peligro, pero Diop no vió a Víctor R. y le propinó un "patadón" en toda la cara al más puro estilo De Jong.
A partir de ahí empezamos a creernos que podíamos ganar el partido y comenzamos a crear ocasiones de gol, sobre todo con disparos lejanos a los que el portero respondió con dos buenas intervenciones. Los cambios ofensivos llegaron demasiado tarde por lo que no llegamos a portería las veces necesarias.
Hay que ser positivos, hemos vuelto a sumar y la salvación pasa por la Romareda. Si aseguramos los puntos de casa estamos salvados.
AUPA NUESTRO REAL ZARAGOZA !!!
Carlos Gómez










